Un purgador automático de radiador es una pequeña válvula que expulsa el aire acumulado sin que tengas que ir radiador por radiador con la llave cada otoño. Se rosca en el lugar del purgador manual y, cuando detecta aire, lo deja salir solo; cuando llega agua, se cierra. Es una mejora barata y sencilla, siempre que aciertes con la rosca y sepas cómo instalarlo.
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Cómo funciona un purgador automático
Los purgadores para radiador más comunes funcionan con discos higroscópicos, normalmente de fibra de celulosa. Mientras están mojados se hinchan y cierran la salida. Si se acumula aire bajo la válvula, los discos se secan, encogen y dejan escapar el aire en pocos segundos; en cuanto vuelve a tocarlos el agua, se cierran otra vez. Muchos modelos permiten además purgar a mano girando ligeramente el cabezal, algo práctico al llenar la instalación.
Existen también purgadores de boya o flotador: un flotador interno abre o cierra un obturador según el nivel de agua. Son más grandes y se suelen montar en puntos altos de tuberías, colectores o junto a la caldera, más que directamente en el radiador.
Qué mirar antes de comprar
- Medida de la rosca: es lo más importante. En los fabricantes de referencia los purgadores de radiador se venden en rosca macho de 1/8″, 1/4″, 3/8″ y a veces 1/2″. Desmonta (o mira bien) el purgador actual para saber cuál tienes, o consulta el manual del radiador.
- Presión y temperatura de trabajo: revisa que la presión máxima del purgador sea holgada para tu instalación. En fichas técnicas se ven valores de 7 o 10 bar y temperaturas de hasta 100 °C o más, muy por encima de una calefacción doméstica, pero compruébalo.
- Cartucho recambiable: algunos modelos llevan una válvula de retención que permite cambiar el cabezal o los discos sin vaciar el radiador. Es un plus para el mantenimiento.
- Material: lo habitual es latón, a menudo niquelado o cromado para que quede discreto.
- Orientación: los de boya deben ir en vertical; los higroscópicos de radiador suelen admitir montaje lateral, pero mira la ficha.
Cómo instalarlo paso a paso
- Apaga la calefacción y deja que el agua se enfríe.
- Si vas a quitar el purgador viejo sin vaciar, cierra las llaves de entrada y salida del radiador (o baja la presión del circuito) y ten a mano un recipiente y trapos.
- Desenrosca el purgador manual y rosca el automático con su junta o con el sellado que indique el fabricante. No aprietes en exceso: es latón fino.
- Abre las llaves, vuelve a encender y comprueba que no haya goteo.
- Revisa la presión de la caldera. Tras purgar, lo habitual es dejarla entre 1 y 1,5 bar, aunque manda lo que indique el fabricante de tu caldera. Si ha bajado, rellénala.
Si no te sientes seguro trabajando con el circuito cargado, lo más sensato es pedir ayuda a un fontanero o calefactor.
Mantenimiento
Los discos higroscópicos se van degradando, sobre todo con agua muy calcárea o sucia. Algún fabricante recomienda cambiar el cartucho como mucho cada tres años. También se aconseja evitar aditivos químicos en el agua de la calefacción, salvo los que admita expresamente el purgador (como el glicol). Si el purgador empieza a gotear de forma continua, toca revisar o cambiar el cartucho.
Alternativas
Si solo tienes uno o dos radiadores que cogen aire, quizá te baste con el purgador manual y una llave de purga. El automático compensa sobre todo en el radiador más alto de la casa o en los que siempre acumulan aire, y en instalaciones donde purgar a mano resulta incómodo.
Preguntas frecuentes
¿Sirve cualquier purgador automático para cualquier radiador?
No. Debe coincidir la rosca (1/8″, 1/4″, 3/8″…) con la del orificio de purga de tu radiador. Compruébalo antes de comprar.
¿Hace falta vaciar la calefacción para instalarlo?
No siempre: cerrando las llaves del radiador se puede hacer con poca pérdida de agua. Aun así, saldrá algo de agua, así que prepara recipiente y trapos.
¿Por qué gotea mi purgador automático?
Puede ser suciedad, discos higroscópicos gastados o una junta mal asentada. Prueba a limpiar o cambiar el cartucho; si sigue goteando, sustitúyelo.
¿Tengo que seguir purgando la caldera o los radiadores?
El purgador elimina el aire de su radiador, pero conviene vigilar la presión de la caldera, que puede bajar al salir el aire.



